sábado, 8 de septiembre de 2007

La broma infinita


Ayer por la mañana mientras mi sobrino dormía como un angelito en la cuna de viaje instalada en el salón de casa, un libro enorme envuelto en papel de regalo se acercaba hacía mí inexorablemente. Cuando ya estaba preparado para lanzar una patada brutal a esa mole, atisbé, tras él, la silueta de mi hermano Diego, cruzando el salón con todo el sigilo que le permitía llevar un bicharraco de 200 o 300 kilos entre las manos. Mi sorpresa fue mayor, cuando al abrirlo, descubrí que era un libro que yo mismo había pedido en la librería de Manuel hacía un par de semanas, sin saber nada de él, sólo alentado por una recomendación que sobre él hacía Luis Gordillo (último ganador del prestigioso Premio Velázquez). El libro en cuestión no es otro que La broma infinita (de más de 1200 páginas) del escritor americano David Foster Wallace, del que hace algún tiempo compré un libro de artículos, Hablemos de langostas. Hace unos minutos, después de haber comido, he decidido que voy a leerlo. Ahora me debato entre contratar una grúa para que me lo sostenga o utilizar la carretilla elevadora que tenía mi padre en el taller; no sé, ya os contaré.
Tan sólo espero que la broma, además de infinita, no me salga demasiado cara.

8 comentarios:

Diego Fernández Magdaleno dijo...

Ja, ja, ja...
Ánimo y un beso,
Diego

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Espero atento el resultado: estuve a punto de comprarlo, pero me lo pensé. Así que, si sobrevives al peso (del contenido he leído buenas críticas), recomienda.

Borja Santos Porras dijo...

¡MAdre mía!... YA nos contarás

nacho dijo...

La carretilla elevadora será más segura, sin duda, je.

Gracias por visitar mi blog. Respondiendo a tu pregunta, te digo que canto en el coro de la Universidad de Sonora y me ha tocado participar, de 2001 a la fecha, en muchos conciertos, sin embargo lo que más satisfacciones me ha dado es haber participado en cuatro óperas: Traviata, Cavallería Rusticana, Madama Butterfly y Elixir de amor. Ahora tenemos planes de hacer zarzuela para el fin de año, ojalá.
Te mando un abrazo desde el desierto del norte de México y nos vemos por aquí.
nacho mondaca

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

No te preocupes. Ya sabes que el saber no ocupa lugar.
Un abrazo

Apostillas literarias dijo...

Álvaro, me ha dado gusto ver que has visitado a varios de mis enlaces entre ellos el de Nacho Mondaca, un amigo muy estimado, y de ahi fuiste a "Cuentos y cuenteros" (que recomendaba Nacho) adonde apuntabas que llegabas del blog de Nacho. Ha sido una sorpresa.

Me alegra a ti y a Diego les gusten mis enlaces literarios.

Nuria. dijo...

jajaja.

ya nos contarás como te va con tu nueva experiencia.

un beso.

Roberto Sanz dijo...

Jajaja, que bueno... Ya nos contarás que tal el libro y como terminó el final de la hazaña.
Un abrazo
Rober