Ayer estuve ayudando a hacer unos buñuelos a mi madre como manda la tradición, (no de que yo ayude sino de comer buñuelos el día de los Santos) al estilo de mi abuela Amparito. Mientras daba forma a la masa, Alicia preparaba en un plato canela y azúcar con lo que luego untaría los buñuelos. El cielo era azul y el sol llegaba a todos los rincones.
Al mediodía subimos un centro al panteón de mi padre.