
Ayer le concedieron el Premio Nobel de literatura a Doris Lessing, incansable defensora de los derechos de la mujer. Hace tiempo leí un libro suyo, Las abuelas, creo recordar que constaba de cuatro relatos y el libro tomaba el título del primero.
En lo que supuestamente iba a ser un diario de mis lecturas, apunté una frase que me pareció impresionante: " Yo era uno de ellos y al mismo tiempo permanecía sentado en la hierba, soportando con las manos el peso de mi decrepitud".
Enhorabuena Doris.