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lunes, 16 de marzo de 2009

Concierto del Ensemble Dulce Memoria


Ayer estuve con mi madre y mi hermano Diego en el concierto del Ensemble Dulce Memoria, con motivo del 2º Aniversario de La Villa Del Libro de Urueña, del que forma parte mi profesor de guitarra en el conservatorio, David Rollán.
Tocaron piezas del "Barroco Misional" que se interpretaba en los siglos XVII y XVIII en América del sur. Los de ayer concretamente eran de las regiones Chiquitos y Moxos de Bolivia.
Me gustó mucho.

domingo, 24 de febrero de 2008

La Santa Espina


Hoy hemos comido en la casa rural de La Santa Espina para celebrar el cumpleaños de mi madre (que fue el jueves). La comida ha sido impresionante tanto en cantidad como en calidad, lo que casi me deja al borde de la muerte. Después, para digerir mejor la extrema ingesta de alimentos, dimos un paseo por el pueblo y visitamos el monasterio por el que mi sobrino Pablo se dio unas vueltas.
Mientras escribo esta entrada, escucho el segundo concierto de Brahms para piano y orquesta magistralmente interpretado por Daniel Barenboim bajo la dirección de Sergiu Celibidache.

El domingo se acaba y a mí me da lo mismo.

martes, 27 de noviembre de 2007

La señora Gómez Botrán

La señora Gómez Botrán llamó a casa hace unos meses preguntando por mi padre, únicamente lo conocía por la compra del panteón de sus padres (mi padre era marmolista). Cuando le dije que mi padre había fallecido y terminó la conversación imaginé que no volveríamos a saber de ella, pero nada más lejos de la realidad, las llamadas de la señora Gómez Botrán se han vuelto diarias e incluso más de una en el mismo día. Sólo habla con mi madre y siempre dice lo mismo: "estoy muy sóla, llámame, Alicia... yo trabajé en la embajada de Zurich y ahora estoy aquí tirada como perro en una residencia, mi hija vive en Suiza y no me viene a ver nunca".
Ella dice que está sóla en una residencia de ancianos pero en mi mente la señora Gómez Botrán resiste en la almohadillada habitación de algún manicomio perdido entre las blanquecinas brumas del olvido.

viernes, 2 de noviembre de 2007

1 de noviembre

Ayer estuve ayudando a hacer unos buñuelos a mi madre como manda la tradición, (no de que yo ayude sino de comer buñuelos el día de los Santos) al estilo de mi abuela Amparito. Mientras daba forma a la masa, Alicia preparaba en un plato canela y azúcar con lo que luego untaría los buñuelos. El cielo era azul y el sol llegaba a todos los rincones.
Al mediodía subimos un centro al panteón de mi padre.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Patricia y su diario



Mientras intentaba poner en funcionamiento un Gps sin éxito alguno, he estado escuchando alguna de esas lacrimógenas historias que se cuentan en El diario de Patricia, el programa favorito de mi madre, que presenta la vasca con cara de pelotari de mala hostia, Patricia Gaztañaga. En una de ellas, un tipo de mi edad iba a agradecer a sus abuelos todo el cariño que le han dado tras haber sido echado de casa por su padre (alcohólico) cuando le dijo que era gay. Cuando el chaval comenzó a llorar, recordé algo que decía Javier Marías en una entrevista que le hizo Juan Cruz (lo que trabaja este jambo). Ahora no hay pudor ante ciertas cosas, la gente sale a contar sus miserias, (y no me refiero a la homosexualidad, mi respeto hacia los homosexuales es absoluto) a llorar ante todo el mundo, a contar que tu padre es un borracho hijo de puta que te echó de casa porque eres homosexual y él no te respeta. Ahora se premia eso de ser "auténtico" signifique lo que signifique. ¿Por qué?, eso es algo que aún no he comprendido.

sábado, 15 de septiembre de 2007

La siesta ibérica



Yo era el dueño del Iberllota de Zafra (establecimiento donde se venden jamones, embutidos... como su nombre indica). Y allí estaba con mi mandil, conversando amigablemente con una punta de jamón mientras en la calle se amontonaban sobre los adoquines unos hermosos copos de lomo ibérico (que tenían un aspecto brutal). Cuando de repente, Kim Jong Il desde los mandos de un caza me pedía un kilo de chuletillas de lechazo. Se las di y despegó sin pagar, pero quién le hubiera dicho (después de haber visto Team América): oye Kim vete soltando la gallina.
Lo cierto es que salvo por el escándalo del avión y el disgusto de perder un kilo de chuletillas se respiraba una calma maravillosa entre las paredes húmedas de ese mundo ibérico paralelo hasta que mi madre (que oportuna) me despertó para que fuese a colocar los platos.
Quizá aún no sea tarde para llamar a Fernando Colina.

1. Fotos de Borja Santos Jordan
2. La vida de los otros de Diego Fernández Magdaleno
3. Der Atlas II de Pablo Fernández Magdaleno

lunes, 6 de agosto de 2007

Plumas

Una pluma es un objeto perfecto. No sólo por su utilidad como instrumento de escritura sino por la belleza estética de cada modelo, convirtiendo a muchas en piezas de coleccionista. Escribir con pluma es algo diferente, la suavidad en el deslizamiento del punto unido al frío tacto de la resina, acero, madera o cualquier otro material me produce un placer que va más allá de la simple utilidad de una estilográfica.

Tengo varias plumas pero siento especial predilección por una Faber Castell, regalo de mi madre y mi hermano Diego (quien me ha introducido en el mundillo) y la Montblanc Kafka de la que aquí cuelgo una foto.


Las plumas son un regalo para todos los amantes de la escritura.