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miércoles, 4 de marzo de 2009

Carnavales infantiles


Mis sobrinos celebraron la semana pasada sus primeros carnavales y para que no quede en el olvido o como diría Andrés Segovia: para que no se pierda entre los frondosos bosques que mecían los olivos de los que me arrebataron de la cuna viva de los brazos de mi madre si bien nací a la vida en Linares, en Granada nací al arte y a la belleza y no en Villacarrillo bajo la tutela de maestros de dedos rígidos y mente aún mas rígida, aquí cuelgo unas fotos que queden como testimonio: Diego es el príncipe y Pablo el conejo.


domingo, 24 de febrero de 2008

La Santa Espina


Hoy hemos comido en la casa rural de La Santa Espina para celebrar el cumpleaños de mi madre (que fue el jueves). La comida ha sido impresionante tanto en cantidad como en calidad, lo que casi me deja al borde de la muerte. Después, para digerir mejor la extrema ingesta de alimentos, dimos un paseo por el pueblo y visitamos el monasterio por el que mi sobrino Pablo se dio unas vueltas.
Mientras escribo esta entrada, escucho el segundo concierto de Brahms para piano y orquesta magistralmente interpretado por Daniel Barenboim bajo la dirección de Sergiu Celibidache.

El domingo se acaba y a mí me da lo mismo.

sábado, 8 de septiembre de 2007

La broma infinita


Ayer por la mañana mientras mi sobrino dormía como un angelito en la cuna de viaje instalada en el salón de casa, un libro enorme envuelto en papel de regalo se acercaba hacía mí inexorablemente. Cuando ya estaba preparado para lanzar una patada brutal a esa mole, atisbé, tras él, la silueta de mi hermano Diego, cruzando el salón con todo el sigilo que le permitía llevar un bicharraco de 200 o 300 kilos entre las manos. Mi sorpresa fue mayor, cuando al abrirlo, descubrí que era un libro que yo mismo había pedido en la librería de Manuel hacía un par de semanas, sin saber nada de él, sólo alentado por una recomendación que sobre él hacía Luis Gordillo (último ganador del prestigioso Premio Velázquez). El libro en cuestión no es otro que La broma infinita (de más de 1200 páginas) del escritor americano David Foster Wallace, del que hace algún tiempo compré un libro de artículos, Hablemos de langostas. Hace unos minutos, después de haber comido, he decidido que voy a leerlo. Ahora me debato entre contratar una grúa para que me lo sostenga o utilizar la carretilla elevadora que tenía mi padre en el taller; no sé, ya os contaré.
Tan sólo espero que la broma, además de infinita, no me salga demasiado cara.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Pablo


Hoy es un gran día en la familia: mi sobrino Pablo cumple 1 año. Ahí está como Dani Pedrosa en la moto que le he regalado. Recuerdo perfectamente el 2 de septiembre de 2006, la primera vez que le vimos mi hermana Alicia y yo cuando llegamos... es un niño fantástico, ya empieza a andar y es muy guapo, bueno supongo que mi objetividad en este comentario puede ponerse en duda pero imagino que el tío de Brad Pitt decía lo mismo cuando hablaba de su sobrino y era Brad Pitt.
En noviembre volveré a ser tío cuando aparezca el pequeño Diego en los jardines de Córdoba.
He escrito un poema para Pablo, es un poco deprimente, no sé por qué, supongo que soy bastante deprimente, qué le voy a hacer. No me siento cómodo poniéndolo en el blog pero hoy es un día especial. No es gran cosa, lo único que importa es la foto de Pablo.
Para Pablo:
Arde en tu piel
un calor
que no me pertenece,
la plenitud de un tiempo
que ya tocan tus manos.
Cuando mires atrás
ya no verás mi nombre,
tan sólo aquella sombra
que envuelve tus recuerdos,
aquel calor antiguo
que sostuvo tu cuerpo
entre la nieve más hermosa del mundo.
Eres porvenir que nace entre mis manos.
Eres como esa luz que permanece
cuando empieza el otoño.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Tedio vital


Hay días en los que uno se siente aburrido, en los que nada importa demasiado, como en una especie de trance tedioso y deprimente. Esto me pasa a menudo desde que murió mi padre (precisamente hace 29 meses). Hoy siento esa apatía que me aisla de todo, que hace que nada me interese, ni siquiera aquello con lo que disfruto normalmente.

Mañana, cuando mi sobrino Pablo entre por la puerta, nada de esto tendrá ningún sentido.

1. Nuevas fotos de Borja
2. El paseante del Champ de Mars por Diego Fernández Magdaleno