Hace un par de días mi vieja amiga Cristina me mandó una foto del Arco del Triunfo de París, donde entre otros lugares aparece Medina de Rioseco, mi pueblo. En 1808, comenzó la batalla del Moclín, que se produjo por la guerra de independencia contra las tropas napoleónicas, que nos invadieron como a novatos, donde destrozaron además de a nuestro ejército, al pueblo, convirtiendo en cocina la capilla de los Benavente, violando a las mujeres... El año que viene se celebrará el 200 aniversario por lo que además de la tradicional recreación de la batalla habrá otros actos de importancia que de momento desconozco.
Las guerras sólo sirven para crear un odio visceral, odio que se convierte en endémico del lugar donde se produce hacia los oponentes, como aquí nos ocurre con los gabachos. Esa es su principal virtud.