Hace un rato cuando leía un libro de tapas duras, de esas que cuando está abierto (sobre todo por la parte central) forman una especie de hueco entre ellas y las páginas acordonadas. Mientras, como decía, leía tranquilamente el libro en cuestión, una mosca no paraba de zumbar a mi alrededor. Cuando se volvió insoportable, me dispuse a acabar con ella de la única forma que conozco: destrozándola con lo que sea, en este caso un periódico. La mosca al verme en posición de ataque, se metió en ese hueco o en este caso túnel diminuto que conforman las tapas del libro.Y como si de un preso que escapa de la cárcel se tratase, la mosca se encaminó con ligereza hacia el otro extremo del túnel (imagino que buscando una libertad que en cualquier caso siempre había sido suya). Mientras la miraba desfilar hacia la salida, comprendí que yo no era nadie para acabar con los días de esa mosca. Abrí la ventana y cuando sintió un leve viento sobre sus translúcidas y frágiles alas, voló hacia la libertad.
"Vi, con mis propios ojos, cómo un soldado arrancaba a un bebé de las manos de la madre y le abría la cabeza a golpes contra un poste de electricidad. Los sesos de la criatura salpicaron la madera. La madre enloqueció. Ahora mismo lo escribo como si no hubiera pasado nada, como si yo misma formara parte de un ejército entrenado para la crueldad; soy joven, tengo catorce años, todavía he visto poco en la vida; sin embargo ya me he vuelto tan indiferente"...
Estas durísimas palabras están recogidas en El cuaderno de Rutka, una joven polaca de origen judio a la que asesinaron en un campo de concentración durante la segunda guerra mundial.
Su testimonio quedó recogido en el diario que escribió hasta que la deportaron.
Se hace difícil volver al blog depués de tanto tiempo, pero aquí estoy dispuesto de nuevo a escribir regularmente, no como he hecho en estos últimos meses. Dicho esto voy al tema de hoy: ayer terminé Un hombre en la oscuridad, la última novela de Paul Auster. Es una gran libro, que diría uno de mi pueblo, muy de Auster con el azar, lo real y lo irreal mezclándose constantemente. Las locuras recurrentes del bueno de Paul. Soy un fiel seguidor de Paul Auster desde hace algunos años, desde que Diego me regaló una versión de Ciudad de Cristal en cómic.
Ayer leí Llenos de vida del escritor americano John Fante. Tengo algún libro más de Fante desde hace algún tiempo pero no los había leído y la verdad es que me ha parecido impresionante. Fante era un fenómeno, un ESCRITOR con mayúsculas. Desgraciadamente no conoció en vida las mieles del éxito ya que cuando lo obtuvo ya había fallecido, gracias (entre otros) a la labor de Hank Bukowski, gran admirador de su obra.
Clásicos Populares, programa de radio dedicado a la difusión de la música clásica ha dicho adiós junto con su presentador, el simpático Fernando Argenta (que se jubila), a todos sus seguidores después de llevar más de 200 años en antena.
Ya no podremos conocer las clasificaciones de las obras más votadas de hace varias decadas ni nada.
"Bobo", "avieso", "ridículo", "zote", "mentiroso", "traidor", "despojo intelectual", "cosa grotesca", "fracasado"... son algunos de los calificativos por los que Jiménez Losantos ha sido condenado a pagar 100.000 euros al ex director de Abc , José Antonio Zarzalejos, y a publicar la sentencia en El País, El Mundo y Abc, además de leerla en distintos horarios de su programa de radio.
Al parecer a Federico no le gustaron algunos comentarios que aparecieron en Abc cuando Zarzalejos era su director, contra la labor informativa de la COPE por lo que este comenzó a lanzar estos insultos por doquier en sus diatribas matutinas.
"Fedeguico" debió de faltar a las clases de ética periodística que impartía Juanjo de la Iglesia hace algunos años, de otra forma es incomprensible que alguien llegue al nivel de zafiedad que muestra un personaje que nunca debió de haber aparecido en nuestras vidas.
Cuando era pequeño siempre miraba los nombres de los alumnos de mi hermano Diego: Guillermo Navarro, Manuel Bocos, María del Ser... y entre ellos había uno que me resultaba más llamativo : Borja Santos Porras (probablemente porque nunca había oído Porras como apellido). Además de mis investigaciones espiatorias siempre le preguntaba a mi hermano si eran buenos tocando y recuerdo que me contó que Borja era Boy Scout, cosa que yo únicamente asociaba con las películas americanas y cuatro subnormales que iban a un monte a comer lo que fuera; cosa que nada tiene que ver con el espíritu Scout o Scoutismo que todos hemos descubierto en el blog de Borja.
El Sábado mi hermano Diego dio un recital en Alpedrete (Madrid), dentro del ciclo Clásicos en Verano. Con un programa que abarca desde Wagner hasta Armand Grebol en homenaje al Fenómeno también conocido como Ramón Barce por su 80 aniversario. Las notas al programa corrieron a cargo del gran crítico francés Louis Dubernat, que demostró su conocimiento de las obras con acertadas descripciones de las mismas, algo difícil de encontrar ya que la mayoría de los que se dedican a este menester no ponen más que una chorrada detrás de otra. El ambiente de la sala me recordó al que está siempre en la del Ateneo de Barcelona donde hace un mes Diego dio otro concierto en homenaje a Ramón en el que además antes de este se celebró una mesa redonda entre los ya mencionados Diego y Ramón Barce, Josep Soler y Albert Sardá.
Tras un partido que ha sido calificado por el lunático de John McEnroe como "el mejor partido de la historia", Rafa Nadal se ha convertido en el nuevo Campeón de Wimbledon.
Nunca he sentido el más mínimo interés por el tenis, en realidad no he sentido interés alguno por otro deporte que no fuese el fútbol, pero en estos últimos años estamos de suerte en el deporte, ya que tenemos un número uno en cada disciplina: el mismo Rafa Nadal en tenis, Fernando Alonso en Fórmula Uno, Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo en Moto GP, Alberto Contador en ciclismo, la selección de baloncesto e incluso la de fútbol recientemente.
Se hace difícil volver a escribir en el blog después de tanto tiempo, unos exámenes, las fiestas de Rioseco, mi ordenador que ha estado estropeado (y sigue estándolo) y la vagancia extrema que me caracteriza han hecho que no escriba nada en más de un mes, pero vuelvo como un toro para este verano, sobre todo por nuestra impresionante victoria en la Eurocopa, con un equipazo brutal que ha puesto a España en el lugar que la corresponde. El verano regresa y La Lúgubre Góndola también.
He visto Elegy, la última película de Isabel Coixet, basada en la novela El animal moribundo de Philip Roth. Me ha gustado mucho, sobre todo la interpretación de Ben Kinsley o Sir Ben Kinsley como parece ser que le gusta que le llamen, está realmente soberbio: Él es toda la película. Y voy a decir que Pénelope Cruz está bien a pesar de que no me gusta demasiado. Dennis Hopper, Patricia Clarkson y Peter Sarsgard completan un reparto fantástico.
El domingo por la tarde se clausuró con una mesa redonda cuyo título era Música u Literatura formada por : José Luis Téllez, Enrique Gavilán, Eugenio Trías y mi hermano Diego que ejerció de presentador y moderador, la Feria del Libro de Valladolid.
Me gustaron mucho cada una de las intervenciones, quizá la que más fue la de Enrique Gavilán.
Cuando ya nos íbamos conseguí comprar un precioso libro del Infierno de la Divina Comedia de Dante, traducido por Esperanza Ortega en una de las ediciones limitadas hechas a mano por Segundo Santos .
Hoy es un día pésimo para la humanidad y más concretamente para los hombres y aún más concretamente para mí: Scarlett Johansson ha anunciado su compromiso con no sé que pelele.
Para Andrés Montes "la vida puede ser maravillosa" pero no esta noche, habrá que aceptar que no seremos los Tristán e Isolda del siglo XXI. Siempre nos quedará Match Point.
Ayer estuve en un concierto de Krystian Zimerman para muchos, el mejor pianista del mundo.
Creo que todo el mundo quedó impresionado por sus interpretaciones además de por el fardamiento de cambiar la maquinaria para tocar una sonata de Beethoven (que al final fueron dos ya que cambió una obra durante el concierto) después de tocar la partita 2 de Bach.
Desde hace tiempo Krystian Zimerman viaja con su propio piano por las salas de concierto más importantes del mundo, porque le da seguridad tocar con su propio instrumento, cosa muy lógica pero difícil de llevar a la práctica salvo que seas tan famoso y tengas tanta pasta como Krystian.
Contaré a mis nietos que un día vi tocar a Krystian Zimerman.